psicología en adolescentes

martes, 19 de abril de 2011

¿Qué origina conflictos en la adolescencia?

Los conflictos familiares:
por lo general lo que hace que un o una adolescente sufra conflictos psicológicos o en su vida son los que se desarrollan muy cerca de él o ella, en este caso su propia familia.
Este documento mostrara de una mejor forma los problemas que surgen de una familia conflictiva:


Psicóloga: Mariela Pizarro P.
Cuando una familia se encuentra a la deriva y sin dirección clara, decimos que existe un
conflicto. En palabras simples, una situación de tensión hace presión en la familia y se
requieren ciertos cambios dinámicos que la estabilicen. Los roles, los valores y los
objetivos se pierden y se hacen confusos en la medida que el conflicto siga
permaneciendo en el sistema.
Los problemas, crisis y conflictos en la familia hacen necesario un cambio, que a su vez
llevarán a redefinir un nuevo sistema de relaciones.
El cambio fundamental que se espera definirá nuevas formas de comportamiento de los
miembros de la familia. Todo aquello que implica un cambio permite crecer y aprender de
nosotros y de quienes nos rodean. Por lo tanto, los conflictos familiares son avances y
crecimientos, que se experimentan en todo grupo humano.
Siempre hay que mantenerse alerta a los problemas, y situaciones que estresen, para
comenzar a trabajar en la superación y solución de los mismos. Hay situaciones que se
mencionan a menudo como crisis: la separación de los padres, la pérdida de un miembro
de la familia (duelo), la etapa de la adolescencia en los hijos, infidelidad conyugal, pérdida
del trabajo (cesantía), etc.
Hay que tener en cuenta que lo que puede ser motivo de conflicto en un hogar, en otro
puede no serlo. Depende de la familia y de los recursos (hábitos, pautas de conducta,
reglas, etc.).
Además, siempre existen obstáculos que van a interferir en el cambio. En general, estos
están encubiertos y una manera de identificarlos objetivamente es con la ayuda de
terapia.
Los obstáculos, aparecen en las reglas de la familia, en las metas y objetivos de la familia,
en la definición de los roles de cada miembro, en la comunicación, en la historia familiar y
en la intimidad de cada uno.
Entonces, se deberá investigar la raíz del conflicto, para comenzar con pautas puntuales
de intervención en el ambiente familiar. Es fundamental que cada integrante colabore y
tenga confianza que entre todos pueden superar el problema. La actitud positiva y abierta
ayuda a mantener la opción de una solución sanativa.
Quienes necesitan de un trato delicado y cuidadoso son los niños, por ser los más
vulnerables debido a que su estructura mental, emocional y física, se encuentra en
formación. Por ello, es común encontrar problemas de autoestima, depresiones,
inadaptación social, enuresis secundaria, problemas académicos, que se evidencian tras
un conflicto familiar.
La vida en familia es un medio educativo para todos, en la cual debemos dedicar tiempo y
esfuerzo. La familia, es nuestra fuente de socialización primaria. Por ello, es la instancia
que moldea pautas de conducta y actitudes de quienes son sus integrantes. No es menos
cierto que los conflictos no se pueden evitar en la mayoría de las situaciones. Pero,
debemos estar preparados para afrontarlos. Al igual como nos alimentamos
balanceadamente para mantener nuestro organismo alejado de posibles enfermedades.
Lo mismo acontece con los conflictos. Una familia nutridora, será portadora de anticuerpos
capaces de hacerle frente a cualquier dificultad y le será más fácil poder salir airosa.
Debemos tener presente de una familia nutridora:
La casa en la que vive la familia es fundamental.
La limpieza, el orden y el mantenimiento son tareas importantes que se pueden realizar en
común acuerdo y designación de tareas, procurando que estas no ahoguen las relaciones
entre los miembros dedicándose férreamente a estas.
No olvidar expresar las opiniones y dejar que los hijos también se expresen.
Ser coherente, para que nuestro actuar y pensar se complementen.
Ser paciente, ayuda a la tolerancia y el respeto por los demás.
Demostrar nuestro cariño por los demás con nuestra actitud.
Alabar cuando algún miembro de la familia se destaque.
Acostumbrarse, a pedir perdón por los errores.
Mantener conversaciones familiares y tiempo de convivencia sistemática.
Escuchar siempre con atención
Crear situaciones de diversión familiar.
Mantener valores y reglas claras que no lleven a confusiones, y sean respetadas por todos

¿Qué hacer en los conflictos familiares? :O
En todas las familias es frecuente que se vivan problemas o dificultades; esto hasta cierto
punto es normal, lo importante es cómo se enfrentan y resuelven.
Las dificultades pueden ayudar a aclarar malos entendidos, a reconocer errores y
fortalecer los lazos afectivos y de comunicación entre los integrantes de una familia.
Describe alguna dificultad que haya tenido tu familia:
¿Cómo se resolvió?
Cada grupo familiar se adapta a las circunstancias que le toca vivir, dependiendo de la
personalidad de sus miembros, la época en que se viva, sus valores, su propia historia. Por
ejemplo, el nacimiento de un nuevo integrante; el primo que se queda un tiempo; la
muerte de alguno de ellos, etcétera.
Los integrantes de una familia reaccionamos de diferente forma frente a las dificultades. A
algunos nos pueden dar ganas de gritar, a otros de hablar; también podemos hacer como
que no pasa nada o evitar hablar de lo que sucede.
Cuando no se resuelven las dificultades familiares, se puede ocasionar un ambiente de
tensión, enojo o violencia, que afecte el estado de ánimo de sus miembros. Esto puede
llevarlos a buscar sus propias soluciones, que muchas veces pueden exponerlos a diversos
riesgos. Por eso es tan necesario que juntos analicemos y busquemos posibles salidas a
los problemas.
¿Cómo enfrentar diversas situaciones difíciles?
Puede suceder que frente a las dificultades familiares, a veces no sepamos qué hacer y
esto nos cause mucho enojo, frustración o impotencia. También llegamos a sentir que no
podemos cambiar a los demás, que no nos escuchan. ¿Cómo enfrentar estas situaciones?
¿Qué opciones tenemos? ¿Cómo saber cuándo tenemos la razón y cuándo no? ¿Cuándo
nos conviene ceder y cuándo no? ¿Cómo distinguir si es responsabilidad de nosotros o de
la otra persona?
¿Recuerdas alguna dificultad familiar?
¿Con quién fue?
¿Por qué fue?
¿Qué sentiste?
¿Se llegó a alguna solución?
Sí ¿Quién y qué facilitó la solución?
No ¿Qué obstáculos impidieron llegar a una solución?
Ahora que ya pasó el tiempo, ¿crees que esa dificultad hubiera tenido otras alternativas
de solución?
Sí No
¿Cuáles?
Si volvieras a vivir esta dificultad, ¿qué cambiarías de tu actitud? Trata de ilustrarlo
dibujándolo en una hoja de papel en blanco.
Aprender a manejar los conflictos no es una tarea fácil, se necesita más que buena
voluntad para hacerlo.

5 comentarios:

  1. muchas gracias :D y tendremos mucho mas esperalo!

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  2. que interesante muy buena información

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  3. muchas gracias y ya sabes que cualquier duda q tengas estamos dispuesto a ayudar!

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  4. muy buena informacion ... es muy importante saber sobre los conflictos familiares que enfrentan los jovenes y saber como poder superarlos

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